"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Indicadores de proximidad

 Hoy traigo a colación dos de los que llamaré “indicadores de proximidad” como el acebo y el madroño. Ambos, cargados de significado, forman un tándem botánico indisoluble en estas fechas para señalarnos –al menos en nuestras latitudes- la proximidad de la festividad navideña.

 El primero, el acebo, de hoja verde brillante y rígida, con contorno espinado y sus frutos rojos redondeados y venenosos, es anunciador de la llegada de los tiempos fríos y se ha hecho de irresistible utilización para la diversa decoración navideña. Es de amplio historial en buenos augurios y mágicas connotaciones emblemáticas milenarias.


El segundo indicador, el madroño, árbol de hoja perenne parecida a la del laurel pero con borde aserrado, florece en otoño –flores blancas- y sus frutos comestibles son bayas globosas y granuladas con un proceso de coloración del verde al inicio, amarillo y rojo en su maduración. No siempre fue frecuente su encuentro en la ciudad madrileña, pero si desde hace ya algunos años fue reseñado en el escudo capitalino junto al rampante oso que lo acompaña.

 















1 comentario:

Antonio Banus Pascual dijo...

Genial. Me ha parecido perfecto.