"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes.

martes, 5 de noviembre de 2013

Atardecer belalcazareño

La luz en la dehesa es especial. La del atardecer lo es más aún como epílogo de un día aún caluroso, emotivo y de recuerdo hacia los seres queridos que configuran estas fiestas de primeros de noviembre, cuando el otoño ya va mediado y sus atardeceres son adelantados y el sol, ya rozando el horizonte, cubre de color miel las lomas, unas de rastrojo, otras apuntando la siembra temprana.

 En este momento del atardecer, algo alejado de las últimas plegarias y a orillas de un solitario camino me dispuse a guardar en mente y soporte consistente las sensaciones que producían las consecutivas imágenes de la desaparición del astro rey en la lejanía montañosa y oscurecida, mientras las altas nubes adquirían tonos anaranjados. Estaba en la dehesa belalcazareña.












2 comentarios:

Rafael López Monge dijo...

Poeta, que eres un poeta tanto escrito como gráfico. Un abrazo amigo.

degahete dijo...

Favor que me haces.Gracias,Rafael