"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes.

sábado, 7 de junio de 2014

Una mañana en Ontígola I

Vista general del humedal Mar de Ontígola. Aranjuez. Madrid



Pasear temprano y más a estas alturas de la primavera rozando ya los albores del verano, es una delicia. Lo es más si el motivo es el fotográfico combinado con la compañía de dos amigos –Quique y José Antonio- y al borde de un –ahora un tupido verde- humedal como es el de Mar de Ontígola- El Regajal, refugio de aves como las garzas, fochas y otras anátidas y poblado de una rica naturaleza viva especialmente entomológica, con algunas mariposas endémicas que revolotea por entre la abundante vegetación palustre circundante.

  
Esta entrada la ilustraré con una sencilla colección de zigópteros o caballitos del diablo que abundan en la zona y en el momento actual y aunque trabajosamente visibles en sus vuelos casi transparentes, producen en el fotógrafo una gran satisfacción su captura fotográfica, ampliada más tarde en pantalla informática con la visión de sus características morfológicas destacadas en estos insectos frágiles y difíciles de alcanzar, distintos a otros de su linaje como las libélulas, más grandes, activas y fáciles de ver.

Ojos separados, abdomen más largo que las alas, delgada estructura corporal, vuelo sencillo y espectaculares colores, conforman su atractivo. Podéis comprobarlo.

 
















1 comentario:

Antonio Banus Pascual dijo...

Me ha encantado, Luis. Tus textos son geniales, doctos y faciles de leer.
Ya sabes donde tenemos que volver algun dia.
Un abrazo