El artista, reputado, rompedor de disciplinas, técnicas y formatos, con manejo perceptible de tiempo y realidad diseña un espacio que relaciona un ciclo natural con otro social a través de plantas y flores representativas de actividades festivas sociales, nos dicen las notas y artículos de prensa. “Visto” el lugar –cerrado al menos de 11 a 12 h en día laborable-, la percepción es, cuando menos, de ignorancia supina, por parte del visitador. ¿ O es otra la percepción?.
Dos fotografías como testimonio de lo accesible en ese momento. El resto, del agradable y primaveral paseo por “El Retiro” y por el semioculto o semidesconocido Jardín de Cecilio Rodríguez, jardinero mayor de la villa.
Lo dicho: ignorancia supina. Tendrá que ser así.

La primavera en el Jardín del Buen Retiro.