
El granado, es un árbol caducifolio que puede alcanzar una altura de unos 4 ó 6 metros, con flores de color rojo brillante que da lugar al fruto, la granada, una baya de corteza dura que contiene la semilla, roja y jugosa. En su maduración se fisura y las deja al descubierto, ocasión que aprovechan las aves que, atraídas por su color, consumen la semilla.
Cultivado desde hace 5.000 años en Asia occidental y norte de África, ya era conocido por fenicios, romanos y árabes. Referencias sobre él podemos encontrar en la Biblia, en la mitología griega, en China y en el Islam que lo considera árbol del paraíso y en la península, introducido por los árabes, se cultivó abundantemente en el reino nazarí de Granada. Su distribución por la zona mediterránea es la misma que la del naranjo y el olivo.
Este granado, que en los momentos de estas fotografías se encuentra con las ramas desnudas, es un ejemplar de unos 70-80 años con una altura de 4 metros y un diámetro de 0,37 m.
Las granadas que acompañan este escrito no se corresponden con el “árbol singular” descrito. Están tomadas en Belalcázar (Córdoba).