El 23 de abril de 1616 morían, el dramaturgo inglés William Shakespeare y el novelista y poeta español Miguel de Cervantes, los dos escritores mas importantes de la literatura universal. Pese a su contemporaneidad, nunca coincidieron. Mas tarde, la señalada fecha fue elegida para dar lugar a la celebración del Día del Libro.
Hoy 23 de abril de 2008, Día Mundial del Libro y en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, tras una protocolaria ceremonia, se ha hecho entrega del máximo galardón de las letras españolas “Premio Cervantes 2007” al escritor, poeta y político argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930). El acto ha estado presidido por los reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, junto al presidente del Gobierno y otras autoridades de la cultura y del entorno iberoamericano.
Comprometido con la realidad de su tiempo, de sus obras más importantes, pueden citarse “Violín y otras cuestiones” (1956), “El juego en que andamos” (1959), “Gotán” (1962) y “Sombra de vuelta y de ida” (1997) entre otras.
miércoles, 23 de abril de 2008
Día del Libro. 2008
lunes, 21 de abril de 2008
Día de la Tierra.2008


Manifestación contra el cambio climático. Madrid 2007.© Luis Fernández 2007
Desde hace años, cada 22 de abril se celebra el Año Internacional del Planeta que ahora institucionaliza la UNESCO. Con ello se trata de hacer una llamada de atención al gran cambio ambiental al que se enfrenta el planeta Tierra, provocado por el desarrollo progresivo del ser humano y que en la actualidad es considerado como desastre ecológico de consecuencias letales.
Puntos fundamentales del cambio ambiental, sin detalles y sin incluir la mayor parte de ellos, sería la de la producción del CO2 como consecuencia de actividades humanas que lo propician. De estas actividades, prolijo sería enumerarlas todas, enumeraría la destrucción de selvas, tanto amazónicas como africanas, por su deforestación, desertificación y consiguiente desaparición de especies únicas, así como por las talas abusivas e indiscriminadas, incendios provocados para la obtención de superficies agrícolas, que agravan el efecto invernadero; la presión y sobreexplotación pesquera a la que son sometidos los océanos y que impide una regeneración adecuada, así como su degradación por contaminación, haciendo insostenible una correcta cadena alimentaria marina.
También es de destacar del cambio climático, efectos tan notables como la disminución de lluvias, el deshielo, la salinización de acuíferos, huracanes, el desplazamiento humano a otros lugares por aumento de la temperatura, mortalidad y cambios alimenticios que llegan a producir infecciones y diarreas así como epidemias de malaria, denge o cólera y un mayor número de desastres naturales y su aumento lógico de víctimas. Hoy es mayor el hábitat urbano que el rural.
Y la basura, grave problema, cuya descomposición produce gas metano, inflamable y contribuyente al efecto invernadero y, sus líquidos, contaminantes del subsuelo y de aguas subterráneas. Preocupante es también el progresivo aumento de la basura electrónica.
Aparte de razonamientos de mayor entidad, debemos empezar a reflexionar y reaccionar ante estos retos y detener un proceso del que todos somos responsables y todos debemos responsabilizarnos
El avance y desarrollo en la evolución del hombre es fundamental, pero su interacción no debe significar la destrucción del sistema. No nos falta inteligencia y una estrategia global para un desarrollo tecnológico que faculte la modificación o alteración grave del planeta. Expertos y tecnología existen, así como reglamentación y normativas reguladoras pero voluntad política, económica y empresarial ya es otra cosa.
Desde el esfuerzo y trabajo personal, la solidaridad y una sólida formación del consumidor puede y debe recuperarse el entorno y ralentizar el cambio climático, mejorando nuestro futuro de habitabilidad en el planeta Tierra.
Abril 2008