"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes.

miércoles, 23 de julio de 2014

Uxama

Vista general del yacimiento de Uxama Argaela. Soria





La aparición repentina en carretera de un cartel indicador de traza turística, advirtiendo de la proximidad de Uxama –ciudad celtibero-romana- me hizo recordar una guardada idea de visitarlo cuando surgiera la oportunidad. Y aquí llegó.



Informado ampliamente en el Centro de Interpretación y desde él, la vista alcanza a todo el yacimiento de Uxama Argaela, que se asienta sobre la meseta castellana y fue destacado núcleo poblacional ya desde la Segunda Edad del Hierro donde se establecieron los arévacos a la vera de un fértil territorio. De reconocida importancia histórica fue abandonada tras la invasión musulmana. Hoy sus vestigios arqueológicos quedan reflejados en un conjunto formado por amplio casco urbano, cisternas –de acceso complicado para mí-, necrópolis hispanorromana e hispanovisigoda, junto a restos artesanales y villas residenciales, todo ello esparcido por amplio territorio de fuerte paisaje con peñascales áridos y fríos, colinas ocres y plomizas de las que sobresalen diminutas florecillas y olorosas hierbas que soportan las libaciones de los insectos que vuelan en sus proximidades. Más allá y vigilada por torre musulmana, escarpados roquedales por cuya base serpentea el machadiano río Duero, protegido en este tramo por el altivo castillo guerrero de Burgo de Osma.



Paisaje austero es lo predominante. Y así lo reflejo. La alta temperatura en el llano arqueológico y su desnivel –aunque no muy pronunciado- impidieron mi acercamiento y obtención de más detalle del mismo. No lo fue así para apreciar, desde esta posición privilegiada, el núcleo urbano central de Burgo de Osma.


















lunes, 7 de julio de 2014

Paseando por la Historia I

Museo Arqueológico Nacional. Madrid
 En la primera visita al arqueológico madrileño –visita, dije, de toma contacto- recorrí la planta baja que está dedicada a una introducción –con amplio montaje de audiovisuales- de la evolución cultural, los fundamentos teóricos y metodológicos de la Arqueología que dan en su conjunto, el resultado de “patrimonio arqueológico”. La Prehistoria también ocupa interesante espacio en la planta.


Ahora, fui directamente a la planta primera para para pasear entre los testimonios de la Protohistoria y la Hispania romana, los del mundo medieval y Al-Andalus –muy atractivos por motivos obvios de raíces personales- y de la Antigüedad tardía, todos ellos imprescindibles para llegar a entender la conformación de nuestra realidad.

De todo ello, dejo una breve galería fotográfica –sin gran detalle expositivo- con la que intento preparar a mayor abundamiento, otras visitas con descripción de piezas y obras en su contexto temporal.
 
















domingo, 6 de julio de 2014

La flor y su insecto

Monumento a Mariano Lagasca. Real Jardín Botánico. Madrid
 En los paseos por el Botánico madrileño, a poco que te fijes en las flores, diminutas o no, de color apagado o intenso, de olor agradable o de olor inexistente, en grupo o aisladas, en una gran mayoría, la flor observada, soporta los embates breves y continuados de la más extensa diversidad de insectos que atraídos por sus características, le extraen el dulce néctar de la base de los estambres y al mismo tiempo –con su débil contacto- depositan el polen porteado ya de otra flor ya “revisada” consiguiendo un ciclo continuo de polinización entre las flores, beneficioso tanto para la flor como para el insecto. Es una relación de desarrollo vital natural.