| Madrid Río. Zona de Arganzuela |
Bien pasado el
mediodía del domingo y con la mente aún puesta en las “suculentas” del
invernadero, el paseo continúa bajo un sol que protege del fresco otoñal a los
paseantes entretenidos en la zona que se ofrece limpia y con colorido arbolado.
Entre los pasillos –espacios compartidos por peatones, ciclistas y patinadores-,
la arboleda da juventud y color, según especie y familia, rodeando junto a la
vegetación arbustiva de plantas aromáticas y trepadoras, los espacios lúdicos,
culturales y deportivos, idóneos para el tiempo libre.
Un sugerente puente abovedado
peatonal –gemelo de otro próximo-, protege con su bóveda a una reflejada
vecindad de la zona, materializada en imágenes por coloristas teselas de vidrio
reciclado y desde su plataforma permite seguir los desplazamientos en piragua
de jóvenes practicantes deportivos. Después, un jovencísimo “arce del Canadá”
me sedujo con intenso follaje rojo. Así lo retuve.