"Ahora digo -dijo a esta sazón don Quijote- que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes.

lunes, 19 de agosto de 2013

Calor y color

 
El esperado periodo vacacional veraniego llegó y con él la posibilidad de cumplir aquellas visitas y paseos que, desde la distancia temporal y física, se preparan para ese momento. Pero la realidad meteorológica puede acabar con ese cumplimiento. Así lo ha sido una vez más en mi caso. Y es que esa realidad meteorológica propicia la reducción y posposición de lo proyectado, incitando al letargo veraniego.


Rebuscando horas y temperaturas admisibles, se han conseguido las imágenes que dejo en esta entrada, dando fe del color que de forma extensa e intensa ofrecen los campos belalcazareños, despojados de sombras y vegetación cuando el calor se hace presente en su época estival. El animal camina en busca sombra y el triscar de algo no tan áspero como el pasto. El bosquete, aún verde a pesar de todo, presagia destrucción según aprecia en su vecindad. Y el castillo de Belalcázar, ese no es su color.




















miércoles, 31 de julio de 2013

Capitulos y flores

Jardín Botánico. Madrid

Del último paseo por el Botánico quedan estos “capítulos” y flores. Y a la vista de ello, tomo la expresión que asevera que “no hay primavera sin flores ni verano sin calores”.


El calor va en aumento y agostando la vida vegetal que rinde sus últimos destellos de esplendor. Es el momento de buscar otras latitudes –calurosas o no- en las que otras especies se adaptan para mostrar lo mejor de ellas. De ellas, de las latitudes, os presentaré las más vistosas que en su conjunto floral, seguro que ofrecen un intenso festival de colores. Y de sus aromas.




















martes, 30 de julio de 2013

Dalias de hoy

Dalias. Jardín Botánico. Madrid 
Hace ya más de cuatro años, un día de octubre paseé por el Jardín Botánico bajo una sombría amenaza de lluvia. No lo hizo, pero las hojas ya caídas, junto con el deteriorado colorido de las aún suspendidas y la atmósfera húmeda, ya apuntaban a la inminente instalación del otoño. Las dalias ofrecían color y vigor. De ello di cuenta en la entrada del 8 de octubre.


Esta visita de hoy, a primera hora y bien despejado el velazqueño cielo de Madrid, las dalias también ofrecían además de color y vigor, una amplia variedad de denominaciones –supongo que justificadas- que acompañan al genérico de “dhalia”- en cumplido recuerdo de su descubridor y que escapan a las entendederas del profano “botánico”.

Ya dije que en cualquier estación es recomendable el recorrido por los amplios macizos florales que componen el jardín. Con sosiego y rozando siempre la sombra de los centenarios árboles he captado como digo, la viveza de las dalias que se encuentran en el periodo más atractivo de su ciclo vegetal. Parecidas a aquellas son estas.

 





















sábado, 27 de julio de 2013

La Cibeles de Algardi


Jardines del Real Sitio de Aranjuez. Madrid
Breve entrada la de hoy, tal como breve es la recomendada exposición al sol en estos días de intensidad agobiante. En visita a los bosques y zonas ajardinadas del Real Sitio de Aranjuez, buscando sombras y fuentes reparadoras de la canícula es fortuito el encuentro de la que ahora describo y la sorpresiva localización de “otra” Cibeles.

Me refiero a la Fuente de Neptuno, obra del escultor del barroco italiano Alessandro Algardi, en la que el dios de los Océanos sobre carro con forma de concha y tirado por caballos marinos, empuñando su tridente, es soportado en la taza de la misma y que a su vez es soportada por cuatro pedestales en las que encontramos conocidas divinidades, la griega Cibeles -Madre Tierra- y la romana Ceres, diosa de la agricultura y la fecundidad, coronadas por un castillo y sobre carrozas tiradas por leones que sujetan niños y a Juno, reina romana de los dioses y Júpiter –padre de los dioses- sobre un pavo real y sobre un águila real, respectivamente.

El barroco conjunto fue realizado por mandato de Felipe III en 1621.